miércoles, 2 de diciembre de 2015

Me confieso: Me gusta Jack Black


Es hora de que confiese: me gusta Jack Black. No es sólo que me guste, me pone a mil. Me lo paso muy bien con muchas de sus películas y además acabo con unos calores que me arrastran directamente a la ducha. Si tuviera la oportunidad de conocerlo y no fuera tan cortada, le tiraría los tejos descaradamente para llevármelo a la cama. No sé si es porque me hace reír, por su mirada pícara o porque su música acompaña a un guionista a lo más alto de un escenario en The Holiday. Pero me pone. Para los que no seáis muy cinéfilos y no sepáis de quién estoy hablando, podéis ver fotos suyas de todo tipo en su galería de IMDB.  Ahora mismo prefiero babear con su trabajo en este anuncio (que por cierto, se le podría sacar mucha chicha o mucha mierda, pero mi blog no va de eso, no en este momento):



¿Lo habéis visto bien? ¿Sí? Entonces habréis comprobado que le sobran unos cuantos kilos... Stop, stop, stop. Si de mí digo que estoy gorda, ¿por qué no lo digo de los demás? Está gordo. Y en el anuncio más. Punto. Y me pone. ¿Pasa algo? Mi respuesta es NO. Sin embargo, para algunos y algunas, la respuesta lógica es otra pregunta: ¿Estás de coña?

Sobre Sean Bean: “No entiendo cómo este tío, que puede tener a cualquier supermodelo, está casado con esta fea”.

Parece que lo gordo no es bello cuando en realidad nadie puede decir qué es o no bello para otros. Por ejemplo, para mí Brad Pitt no es bello. Toma. Como por mi blog no pasa nadie no se me va a lanzar al cuello ninguna fan cabreada. Entre que no me van los rubiales de ojos azules y su mandíbula simiesca, no me alegra la pestaña ni un poquito. Eso sí, me molan mucho algunas de sus pelis: Siete años en el Tibet, Seven, la serie de Ocean, Babel y alguna otra más. En fin, que lo que me importa de Brad es su cine, no si es guapo o no. He elegido como ejemplo a los actores porque es indudable que su físico condiciona su trabajo, aunque me da igual que sean guapos o feos a la hora de evaluar lo que hacen. ¿O no hay un montón de feos a los que adoramos por sus actuaciones, algunos hasta nos parecen atractivísimos?

Sobre el tabaco: “No entiendo cómo esa chica tan guapa fuma”.

Estoy rodeada de frivolidad y gilipollez. En la vida tiene que haber momentos simplones y tontos, si siempre fuéramos responsables, listos y serios, lo menos que podría pasarnos sería aburrirnos. Lo contrario tampoco es bueno y que mi jornada laboral (más de una tercera parte del día) esté saturada de superficialidad es demasiado para mi mente y mi espíritu. 

La actitud de las dos loras que tengo por compañeras hacia lo bello no solo puede tomarse como un insulto sino que es ofensivo que ellas se excluyan del grupo de parias porque cuando se miran en un espejo no ven la (mi) realidad. Como las anoréxicas, pero al revés. Comenté un poco más arriba que la belleza es algo subjetivo y, si a alguien le gusta Sandra (a su marido por ejemplo) a pesar de sus patas de alambre, sus orejas de soplillo y su caminar al estilo Quasimodo, genial. Es la mejor prueba de que no hace falta ser un bellezón para que nos quieran y deseen follar con nosotros. Sí, Sandra, aunque te parezca mentira, los feos igual que tú, también follamos. Y cuando digo igual que tú, me refiero a la fealdad porque sexo me parece que tienes poco.

Sobre Nadia, una compañera de la ofi: “Me cae fatal, mira qué viste mal”.

Todos tenemos prejuicios. No voy a negar que me he equivocado más de una vez en mi primera impresión y que me gusta ver la alfombra roja de los Oscar, pero quizás sea porque miro a las personas a los ojos y no a la ropa, que me da igual si son guapas, feas o van bien vestidas. Tampoco ese es el tema de todas mis conversaciones. Eso sí, la estupidez me sienta tan mal como el cabello de ángel.


NOTA: Las citas en rojo son de Sandra. Como veis, no entiende nada de nada.

8 comentarios:

  1. Pues totalmente de acuerdo en todo. Ahora entiendo lo de la sincronicidad que llevamos. Y sobre lo que cuentas, Brad también me gusta por algunas de esas películas y otras(su belleza masculina no me alcanzaría en cualquier caso, no me van los hombres, prejuicio hetero por más que sí se distinguir algunas bellezas viriles pero no todas. Creo que Brad hace un buen trabajo como actor en algunas películas, decir lo contrario sería prejuicio contra los guapos o envidia cochina). Y hablando de prejuicios claro que todos los tenemos. Pero los que aspiramos a ver lo que hay dentro o detrás de las cosas los superamos y no dejamos de hablar con la gente o nos cerramos porque esta sea gorda, vieja, fea, etc. Y así descubrimos belleza en ciertas personas que usan como maquillaje su inmenso intelecto o su gracia o su carisma y al final ganan.
    Me partía con tus personajillas que no son guapas y critican a los otros por no mirarse ellas en el espejo. Es que las he visto. Es que he visto gente muy cruel con la no belleza de los otros y que critican desde su posición de fealdad propia. Otra vez lo de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. La de juego que dan estos temas... Saludos.
    P.D. Lo de Jack Black me sorprende pero me parece estupendo. A ver si algún día me atrevo yo con mis diosas oficialmente feas pero que a mí me gustan.

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    1. Lo de Jack Black ha sido todo un ejercicio de superación, como desnudarme en una plaza jajaja.

      Me ha gustado mucho tu comentario, S., no porque me des la razón, sino por lo sensato que es. De verdad que aspiro a tener los menos prejuicios posibles y en este ambiente a veces siento que sólo tengo dos posibilidades: volverme como ellas por contagio o creerme superior. Espero que hacer esta terapia bloguera me ayude a mantenerme en un sano punto medio.

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    2. Que buen comentario
      Imposible querida comentar como él
      estoy totalmente de acuerdo
      Un abrazo grande para ti

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    3. Un abrazo para ti también, Mucha. MUAC

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  2. Pues a mí no me gusta Jack Black, ni físicamente ni como actor. Hala, ya está dicho. Tampoco es que lo odie, pero no me convence su histrionismo a la hora de interpretar. Y eso que ando absorto en una serie muy recomendable que co-protagoniza junto a Tim Robins (este ya me parece mejor actor) llamada The Brink. No sé, igual un día de estos se marca una actuación memorable y cambio de opinión (ya me pasó con Jim Carrey).
    Y sobre la belleza... yo creo que es una suma de valores los que nos llevan a identificar a una persona como bella o no. Y cada uno de nosotros tiene unos valores diferentes, ni mejores ni peores.

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    1. Los valores, el conocimiento de alguien, el contacto... hacen que veas lo bueno y saques lo positivo, un detalle, incluso más allá de lo sexual: las manos, los ojos, la sonrisa o un gesto que de pronto te vuelven loco/a. Y al revés con alguien del que podría decirse que es guapo, que es lo que me pasa a mí con mi compañera. Supongo que no puede decirse que es fea, pero lo que resalto yo son las orejas de soplillo, su físico anoréxico-grimoso y que anda encorvada porque le tengo manía desde hace mucho tiempo :D

      Y sobre Jack Black... sólo faltaba que no pudieras decirlo ;) A mí ni siquiera me gusta todo, de hecho, creo que lo que me gusta es menos que lo que no me gusta. ¡Menuda fan!

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  3. Entretenidos textos, variados... según el día. Bien desarrollados y con gusto. Próximos. Te das a conocer. Eso está bien.

    Un abrazo, Dorotea.

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    1. Gracias por pasarte y por tu comentario, Ernesto. Creo que tengo activada la moderación en las publicaciones antiguas.

      Un abrazo.

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