viernes, 13 de octubre de 2023

Categorías

Hay personas de diferentes categorías, aunque nos digan que todos somos iguales. A gran escala, no le hacemos caso a todas las guerras por igual, ni a todos los refugiados, ni a todos los hambrientos, ni siquiera a todos los niños.

En una escala más pequeña y cercana, como la plantilla de una empresa, tampoco tienen todos los mismos derechos y sobre todo, los mismos privilegios. Hay a quienes les regalan el cheque gourmet mientras a otros les descuentan el importe de la nómina. A algunos les permiten viajar en clase vip mientras el resto viaja en clase turista. A una pequeña parte le pagan el kilometraje o el billete en tren cuando van a trabajar a otra ciudad, mientras que la mayoría se tiene que pagar el trayecto por su cuenta. Y está el grupo al que le pagan un máster de varios miles de euros y las que se tienen que conformar con talleres de autoayuda porque así aprenderán a valorar su propio trabajo… y a sí mismas.

No tengo una venda en los ojos, pero reconozco que intento no pensar en esto demasiado porque si no, no me levantaría para ir a trabajar. Pero no todos los días nos despertamos de la misma manera, con el mismo ánimo, ni con las mismas fuerzas. De pronto la maldita realidad está ahí, dándote de hostias, abriendo un abismo a tus pies que no podrás cruzar jamás porque el puente no está abierto para ti. ¿Qué queda, entonces? Llorar de la impotencia y quizás escribir. Aunque todavía no ha llegado el momento para más, al menos para lo segundo.

11 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Para mí siempre lo es. Si no llega a ser por la escritura, estos últimos días habría vuelto a un punto al que no quiero volver.
      Besos.

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  2. Queda desahogarse como haces. Pero claro que eso de que todos somos iguales es una mentira :-)

    Un abrazo

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    1. Ay, qué haría yo sin la escritura. Y vuestros comentarios también ayudan. :)
      Un abrazo.

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  3. Y encima aún habrá quien crea que el trabajo dignifica.

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    1. Madre mía! Quien lo crea que venga a pasar por mí las reuniones de evaluación, que saldrá dignísimo.
      Te debo visita, Cabrónidas, sólo que esta semana no ha sido la mejor.
      Un saludo.

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  4. Tienes toda la razón. Esta semana he tenido que darle vueltas a lo que pasaba y he llegado a tener emociones enfrentadas. Me he dado cuenta que la pelea conmigo mismo era porque al principio las imágenes me mostraban atrocidades imposibles. Y que luego las atrocidades del otro lado se me escondían más y al no verlas tanto, parecían menos atroces. Empecé la semana con rabia por lo que le habían hecho unos terroristas salvajes a unas pobres víctimas indefensas. Ahora la cierro con rabia porque miles de niños y niñas sin culpa del otro bando van a pagar por un pecado que nunca cometieron(y mujeres y hombres no menos inocentes, pueblo llano que quiere vivir). Y sí, lo explicas bien. Porque son de "diferente categoría". Hace años que solucionamos cada nivel del infierno con otro peor que nos hace olvidar el primero.

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    1. Pensaba justo en eso cuando escribí, pero también en las guerras que nos mostraban y ya no nos muestran (Siria, por ejemplo) o en las que no nos han mostrado jamás. En los malos días pienso que ojalá la humanidad se extinga pronto y deje vivir a los animales en paz. Qué asquete damos.
      Un abrazo.

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  5. Has descrito mi empresa donde están los beneficiados, y luego los demás. No debiera ser así, pero es, y vemos que se reproduce en muchos lugares dispares.

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    1. Imagino que pasa en casi todas partes y no sé si se puede evitar. Desde mi posición, al menos, poco puedo hacer. :(
      Un saludo.

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