La aprobación y entrada en vigor del Reglamento
General de Protección de Datos (RGPD) trajo mucho revuelo a la
empresa, no solo porque los empleados tuvimos que tomar nuevas medidas a la
hora de manejar y conservar datos, sino también a la hora de autorizar, o no,
el uso de nuestro propios datos por parte de la empresa. Supongo que en todas
partes han tenido inconvenientes parecidos.
Con esta entrada en vigor, hemos tenido que firmar un anexo
a nuestro contrato con nuevas autorizaciones o restricciones y yo, que estoy
bastante preocupada por el tema, no di permiso para el uso de mi fotografía.
Cuando firmé mi primer contrato no podía negarme. O aceptaba o no entraba.
Quizás si no hubiera sido tan novata se lo podría haber planteado a mi jefa,
pero bueno, son cosas que pasan. Sin embargo, con el cambio de ley y visto que
podíamos elegir, elegí. ¿Qué podía pasar? ¿Qué me despidieran?